viernes, 27 de mayo de 2011

Sobre las elecciones y más.


Estas elecciones han supuesto un durísimo revés para el PSOE, en cuyos resultados el Movimiento 15M ha sido poco decisivo. El partido en el gobierno central desde hace 7 años - considerado por buena parte de sus votantes como un partido de izquierdas, obrero y socialista- ha sido el hacedor principal de las reformas que apuntalaban al gran capital en el Estado a costa de los derechos sociales básicos del pueblo. En estos 7 años hemos conocido la introducción del Plan Bolonia, los recortes en las pensiones, la Reforma Laboral, el rescate a las entidades bancarias privadas con los fondos comunes, el encarecimiento de la vida…

Muy al contrario de lo que parece a simple vista, el PP no ha aumentado masivamente sus apoyos sociales en Castilla, aunque sí su poder. La razón del “mar azul” sobre el mapa de Castilla se debe al descalabro del PSOE -que hasta las últimas municipales y autonómicas aún controlaba buena parte de nuestro pueblo- y a la incapacidad de IU por hacerse con la mayoría de ese voto desafecto del PSOE. Por ejemplo, en la Comunidad Autónoma de Madrid el PP pierde en número de votantes, si bien optan a muchas más concejalías por la tremenda bajada del PSOE. Exactamente lo mismo ocurre en el norte de Castilla, donde el PP logra prácticamente los mismos sufragios que en 2007. Sólo en la C.A. de Castilla - la Mancha el avance del apoyo a “los populares” es substancial. Por otra parte es importante seguir de cerca los avances del fascismo teñido de rosa de UPyD, que se consolida en Madrid con su mensaje jacobino españolista. De manera igualmente preocupante, Alcalá de Henares tendrá un edil ultraderechista gracias a la propaganda xenófoba y racista que ha arrastrado unos 5.000 votos.

En cualquier caso, ambos partidos -PSOE y PP- son igual de nocivos para el proyecto castellanista, si bien el PP no oculta su visceralidad contra todo lo que huela a servicios públicos y su programa destructor del medio, de los pueblos y de las personas es conocido hasta por el más ingenuo. Al PSOE muchos de sus antiguos simpatizantes lo han empezado a ver como lo que de verdad es: un poder fáctico al servicio de intereses privados de empresarios, banqueros, especuladores… Y por si no fuera poco, una entidad corporativa que lleva el apellido de ‘socialista’ mientras está totalmente subyugada a lo que demanda el Gran Capital desde Europa, especialmente desde el eje franco-germano y desde el FMI.

Si bien en gran parte de Castilla no hay cambios sustanciales en cuanto a la omnipresencia de la derecha cavernícola, el descalabro del PSOE no puede verse sino como un gran alivio al comprobar que parte de su antigua base electoral ha rechazado la política de Zapatero consistente en privatizaciones y crisis permanente para el pueblo trabajador. El envalentonamiento de la extrema derecha nos va a llevar a un escenario de confrontación aguda –más si cabe que la actual- por la defensa de las conquistas sociales; el recrudecimiento del pensamiento ultraconservador, del españolismo, de la economía neoliberal y de la política exterior imperialista reactivará en buena medida las movilizaciones populares y la organización horizontal de la juventud, de las mujeres, de los parados, de las trabajadoras, de los jubilados… que se unirán a quienes nunca hemos dejado de luchar. Por eso no nos intimidamos, ni nos desanimamos, ni nos desmovilizamos; porque ante la adversidad l@s revolucionari@s nos crecemos, nos reforzamos, nos apoyamos. Yesca se debe al pueblo trabajador, a las personas de abajo y a la izquierda, y solo rinde cuentas ante él. Y ese es el único deber de quien se llama revolucionari@, el ser útil a su pueblo y plantear soluciones a los problemas de la gente.

En Castilla hay que seguir construyendo las redes de un movimiento popular. La experiencia del 15M, con todos sus defectos y con sus muchas virtudes, nos enseña que hay una importante base social que puede ser la dinamizadora del cambio. El movimiento no son sino decenas de miles de jóvenes que se han involucrado durante estos días en un proyecto esperanzador de una u otra forma y que representan el hastío hacia un sistema político, social y económico que no se sostiene más. Revestido de movimiento cívico, en realidad es otra expresión más de una larga cadena de luchas por la justicia social que se vienen reproduciendo desde hace décadas y que seguirán en el futuro con mil nombres, siglas y estéticas, pero que tendrán como elemento esencial la defensa de lo común, de lo que nos pertenece –o debe pertenecer- a todas y todos.

En nuestro pueblo destaca el avance de la humilde Segovia de Izquierdas, verdadero frente popular que engloba a organizaciones e individualidades de manera horizontal y que tiene entidad propia al trabajar durante todo el año por las transformaciones que hacen falta a la ciudad y provincia.

Por último queremos felicitar a la juventud –y a los no tan jóvenes- de otros pueblos bajo jurisdicción del Estado español, que son capaces de articular eficaces movimientos de confrontación popular con el sistema. Especial mención hacemos a la creciente iniciativa de las Candidaturas de Unidad Popular en los Países Catalanes, que ha aumentado significativamente su representación y apoyos; y a Bildu, que a pesar de tener encima la sombra del Estado de excepción han roto todos los moldes electorales.

Ahora más que nunca, organízate y lucha. Ni un paso atrás.


Yesca, la juventud castellana y revolucionaria