martes, 14 de octubre de 2008

12 de Octubre: Dale la espalda al españolismo.



12 de octubre, día de la hispanidad, día de la raza, día de la “nación” española; sin duda un día de recuerdo para los nostálgicos de la España “imperial”, un día elegido por las clases dominantes para potenciar su proyecto político-económico, para coaccionar e intimidar a quien se cuestione su proyecto territorial y social. Para nosotros, l@s jóvenes castellan@s este día no representa más que una conmemoración de una masacre, de un genocidio, de un aniquilamiento de los pueblos de América, legitimado antes y hoy en una supuesta superioridad cultural. Basta con leer un fragmento del libro de Eduardo Galeano “Patas Arriba, La escuela del mundo al revés” para comprender la realidad. Se citan aquí las palabras de un invasor que habla sobre las tribus de América, diciendo de estas que se asean a diario, rara vez ponen la mano a sus hijos encima y comparten todo, asociando estos valores a la incultura.



En la actualidad este día es una exaltación de la idea de España, del sistema vigente, ese sistema pseudo democrático, en el que ni se intenta ni se pretende que los ciudadanos sean participes de la política, ni se intenta ni se pretende que actúen en las cuestiones que les atañen. Simplemente se les pide cada cuatro años que legitimen el derecho a gobernarnos de unos individuos que se erigen por encima de los demás, como gentes más capaces que el resto del pueblo. Un día para exaltar esta dictadura del dinero, en el que l@s ric@s mandan sobre l@s pobres, en el que l@s ric@s destrozan nuestro ecosistema porque no entienden de apegos a una tierra que nos ha visto nacer. Sólo entienden de dinero y así conciben todo; por ello nos exprimen a los trabajadores y trabajadoras y a los estudiantes al máximo, pues para ell@s solo somos máquinas que producen, y con esa misma mentalidad entienden la tierra, por ello les da igual destruirla. Pero sobretodo es un día para defender su proyecto territorial y económico como algo positivo para el pueblo; un proyecto que ningunea a los pueblos, que los oprime, que no les deja decidir su futuro, que busca confrontar a estos para así poder seguir explotando como mejor les convenga a la gente de esta tierra -Castilla- y de tantas otra encarceladas bajo el estado español.



Pero no todo es oscuro. Nosotr@s -la juventud- somos la esperanza porque Castilla será lo que nosotr@s queramos que sea, porque nosotr@s somos la fuerza del trabajo del mañana y por eso nos temen y nos reprimen. Por ello es la hora de organizar la alternativa, la alternativa de los pobres, la alternativa de los de abajo, la alternativa de los pueblos, esa alternativa que ell@s venden como utopía para frenar lo infrenable; ese sistema en el que nadie sea más que nadie.