miércoles, 6 de febrero de 2008

COMUNER@S, CANDIDATURA AL SENADO.


"Vuelto Carlos I de Alemania, donde había conseguido la dignidad imperial, las Cortes se reunieron en Valladolid para coronarle luego que él jurara las antiguas leyes. En lugar de presentarse, Carlos envió representantes que, según pretendía, debían recibir de las Cortes el juramento de fidelidad. Las Cortes se negaron a admitir a aquellos delegados a su presencia, comunicando al monarca que si no se presentaba él mismo y juraba las leyes del país no sería reconocido como rey de Castilla. Carlos cedió entonces; compareció ante las Cortes y prestó juramento – de muy mala gana, según los historiadores-. Las Cortes le dijeron en esta ocasión: "Debéis saber, Señor, que el rey es un servidor de la nación" Así empezaron las hostilidades entre Carlos I y las ciudades. A consecuencia de las intrigas del rey estallaron en Castilla numerosas insurrecciones, se constituyó la Santa Liga de Ávila y las ciudades unidas convocaron Cortes en Tordesillas, de donde partió el 20 de octubre de 1520 una "protesta contra los abuso" dirigida al rey, y en contestación a la cual éste privó de sus derechos personales a todos los diputados reunidos en Tordesillas. La guerra civil se hizo entonces inevitable y los comuneros tomaron las armas; bajo el mando de Padilla, sus mesnadas tomaron la fortaleza de Torrelobatón, pero fueron finalmente derrotados por fuerzas superiores en la batalla de Villalar, el 23 de abril de 1521. Rodaron por el cadalso las cabezas de los principales "conspiradores" y desaparecieron las antiguas libertades en Castilla".


KARL MARX New York Daily Tribune, 9 de septiembre de 1854





En el año 1985, finaliza el proceso de constitución de la U.P.C., y con ella se pone en marcha el primer instrumento propio en el proceso de construcción del movimiento popular castellano. Se inicia en la práctica aunque sea de una forma limitada, el proceso de autodeterminación del Pueblo Castellano.

Porque un proceso de autodeterminación se inicia cuando se dan dos pasos imprescindibles: La construcción de una teoría política que identifica a un Pueblo y a su territorio como sujeto propio y diferenciado para la acción política, es decir como una formación social específica y por tanto marco para la lucha de clases. Y cuando se inicia el proceso de construcción de las fuerzas políticas y sociales propias de ese Pueblo para llevar adelante esa teoría política.

Ese doble proceso de autoorganización y de construcción de la teoría política que lo oriente, es en la práctica la puesta en marcha de la autodeterminación. Cuando nace la U.P.C, supone una tremenda ruptura en la teoría y en la práctica con toda la izquierda organizada existente en Castilla, hegemoneizada por el españolismo y por el reformismo revolucionarista, pero supone a la vez un reencuentro con las esencias más entrañables del movimiento popular castellano y su historia; y por ello que prende entre sectores del Pueblo Trabajador Castellano.

El mantenimiento de Villalar como una referencia histórica de la Rebelión Comunera, tiene una grandísima trascendencia ideológica, política y social. Y por eso el primer objetivo que se plantea la U.P.C. es conquistar la hegemonía en Villalar, cosa que se logra en un par de años. Ese es el punto de partida imprescindible para cualquier otra cuestión. Cuando la militancia de la U.P.C. comienza su andadura, sabemos que ello es solo la primera piedra de un largo camino que tendrá diferentes etapas. Una primera etapa en ese camino dura hasta Enero del año 2000 en el que se constituye la IzCa.

La U.P.C. como no podía ser de otra manera era una organización muy de vanguardia, bastante cerrada, las circunstancias lo exigían, cuya tarea era sembrar la semilla del castellanismo revolucionario, mediante una estrategia que podríamos denominar de choque, que al mismo tiempo que difundía el castellanismo revolucionario, daba un ejemplo de coherencia práctica que sirvió para ganar simpatías entre aquellos sectores que sin ser castellanistas, sabían valorar la honestidad y la coherencia en la lucha por la transformación del Sistema. A lo largo de 15 años, se fue consiguiendo en alguna medida esa meta y se decidió que era el momento de impulsar una plataforma mas amplia, mas abierta, a la que pudieran incorporarse nuevas gentes y nuevos colectivos; y que simultáneamente sirviera para impulsar entre sectores más amplios el castellanismo.

En ese periodo se constituyeron también las Juventudes Castellanas Revolucionarias, hoy Yesca; y Mujeres Castellanas. El balance de IzCa es esencialmente positivo, aunque por supuesto cometimos errores en el proceso de su construcción, errores que hoy están esencialmente superados, sin que ello signifique que no aparezcan otros nuevos en el futuro, aunque ciertamente tenemos mucho mas experiencia para abordarlos. Estos ochos años de existencia de IzCa han servido para una cuantas cosas fundamentales, imprescindibles, para seguir dando pasos adelante en la articulación del movimiento popular castellano.:

1. Un proceso de maduración política. Hoy la capacidad individual y colectiva de afrontar las tareas de la lucha popular en Castilla, son muy superiores a las de hace unos años. Hemos aprendido, aunque por supuesto nos queda mucho por aprender, y eso debe de ser una de las tareas importantes.

2. Hoy existe una "masa critica mínima" de castellanismo revolucionario, que es un grandísimo tesoro. Hoy en bastantes comarcas, barrios y pueblos, el castellanismo revolucionario es algo sentido y respetado. Hace veinte años la realidad era muy distinta. Y dentro de esa "masa crítica mínima", el protagonismo de la gente joven tiene una principal importancia, cuestión esta que es de primordial interés.Un proyecto político no se puede implementar sino existe esa "masa crítica mínima" que se identifique con los presupuestos esenciales de ese proyecto. Creemos que el castellanismo revolucionario hoy ha alcanzado ese nivel.

3. Se ha ido construyendo una ideología revolucionaria propia que buscando los orígenes del movimiento revolucionario de nuestro pueblo "La Revolución Comunera", sirva para superar las divisiones que se dieron en el movimiento obrero en el siglo XIX y XX, entre anarquistas y socialistas, entre comunistas y socialistas; y que hoy en Castilla no tienen ningún sentido. Nos reivindicamos del "Nuevo pensamiento Comunero", que ha de servir para dar cohesión y unidad al conjunto del movimiento popular castellano y debe de ser uno de los instrumentos ideológicos mas útiles para impulsar el proyecto transformador del Pueblo Trabajador Castellano.

4. El movimiento popular castellano ha participado en muchos movimientos sociales, con el máximo respeto hacia su autonomía, de los que se ha aprendido mucho, y a los que ha aportado todo lo que honestamente se ha podido.

5. El movimiento popular castellano ha ampliado muy significativamente su conocimiento de la realidad internacional, no solo en el Estado Español, sino a nivel global, especialmente en Latinoamerica, para ello la participación en el Foro de Sao Paulo ha tenido gran interés. Esta cuestión tiene también una gran importancia en el mundo en el que hoy vivimos, donde los cambios de primer orden a nivel internacional están siendo vertiginosos.

Estamos en las puertas de una nueva etapa para la construcción del movimiento popular castellano, porque las circunstancias externas lo exigen y las condiciones internas lo permiten. Cada día es mas evidente la profunda crisis política por la que atraviesa el Régimen Monárquico español. Y cada día serán mas visibles, desgraciadamente, las consecuencias de la crisis económica en el Estado Español en general y en Castilla en particular. Cuando una crisis política y una crisis económica convergen, y estas son profundas , es cuando se dan las condiciones objetivas para un "auténtico cambio" de Sistema. No nos estamos refiriendo a la construcción del socialismo a corto plazo, pero si a la posibilidad real de que en los próximos años se construya la correlación de fuerzas suficientes para impulsar un cambio democrático y popular en Castilla. Y si conseguimos confluir en una lucha común con los movimientos populares de otras naciones del Estado, ese cambio sera factible también en el conjunto del Estado Español. Por ello apostamos.

El movimiento comunero supuso la mayor y mejor oportunidad histórica que tuvimos las comunidades de influencia castellana de construir un proyecto político democrático, soberano y basado en la justicia social. El movimiento comunero se mantiene como una sólida referencia simbólica en la memoria colectiva de nuestro Pueblo. Respondiendo a esa realidad histórica reconocida a través de los tiempos en las diversas luchas populares que se han dado en nuestros territorios: I República, II República, resistencia antifascista..., y a la actual situación política es que se impulsa la plataforma comuner@s.

Es por todo ello que desde el movimiento popular castellano, políticamente organizado, hemos considerado que ha llegado el momento de impulsar un proyecto mas amplio, más abierto, más ambicioso para nuestro Pueblo. Ese proyecto cuya construcción se inicia ahora y que abarcará los próximos años, tiene la mayor voluntad integradora y democrática. A participar en ese proceso invitamos a todas las personas y colectivos que quieran asumir un compromiso en la defensa de los intereses del Pueblo Trabajador Castellano, que ese proceso culmine positivamente o no, va a depender precisamente de que se de esa implicación social.

COMUNER@S aprovechara las elecciones generales del 2008 para darse a conocer y ello se hará mediante la presentación al Senado de una candidatura en las 17 provincias de raíz castellana y que en su momento firmaron el pacto federal castellano, prolegómeno de la proclamación de la I República . Con la presentación de estas candidaturas pretendemos también que aquellos sectores sociales más conscientes y comprometidos en la lucha en nuestra tierra tengan la oportunidad de expresarse electoralmente.

Castilla a 28 de enero de 2008