jueves, 13 de mayo de 2010

ESQUILMAR A LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS PARA SEGUIR ENRIQUECIENDO A LOS ESPECULADORES



Se veía venir y esta mañana del 12 de mayo se ha empezado a materializar. Zapatero se ha puesto de rodillas ante las exigencias del capital financiero internacional y de sus instrumentos BCE; FMI; Banco de España..., y como no, Obama.

La situación de la economía española es ciertamente desastrosa, algunos datos: PIB: 1.051 billones de euros. Déficit publico: 11,2% del PIB. Deuda publica: 62,3% del PIB, se ha multiplicado prácticamente por dos desde el 2007. Desempleo: 20,05%. Desempleo juvenil: 41,2%. Exposición a la banca francesa y alemana: 348.000 millones de euros. Pago de intereses para la deuda del 2010 según cálculos actuales: más de 23.000 millones de euros. Endeudamiento de las empresas 138% del PIB. Endeudamiento de las familias 85% del PIB. Total de endeudamiento publico y privado más del 400% del PIB. Vencimiento de deuda de las principales empresas privadas en los próximos meses, mas de 50.000 millones. Gasto público en el Estado Español: por debajo del 40% del PIB, media de la OCDE 42%. Francia, Suecia, Hungría, Austria e Italia tienen un gasto público por encima del 50%.

Pero salir de éste desastre solo tiene un camino, declarar la suspensión de pagos, reestructurar la deuda, crear una banca pública, además de reforzar el sector publico en su globalidad y llevar adelante una reforma fiscal que obligue a pagar más a aquellos que más tienen y que además tienen mayor responsabilidad en la génesis de la actual crisis.

Mientras Zapatero congela las pensiones de millones de trabajadores y trabajadoras, Alfredo Saéz del Banco de Santander tiene una pensión de jubilación de 85,7 millones de euros; Emilio Botín de 24,64 millones de euros, además de un salario anual de 3,99 millones de euros. Ana Patria Botín tiene así mismo un salario de 3,64 millones de euros y así podríamos seguir con una larga lista de centenares y centenares de ejecutivos de las grandes empresas españolas, especialmente de aquellas que tienen una responsabilidad principal en la actual crisis.

La política que ha puesto en marcha el gobierno de Zapatero además de significar una dejación absoluta en la soberanía para la toma de decisiones, es una auténtica aberración que conducirá a un deterioro brutal de las condiciones de vida de las clases trabajadoras y a la consiguiente cronificación de la crisis ecónomica, recordemos el caso de Argentina.

La política económica de Zapatero-FMI-BCE, consiste en aquella linea de trabajo, de cavar hacia abajo para salir del pozo.

La huelga general, de la que ha empezado hablar hasta CC.OO., es una respuesta muy conveniente pero absolutamente insuficiente. Lo que tenemos que plantearnos, algunas gentes ya lo venimos haciendo, es una línea de movilización continua no solamente en lo social, sino también en lo político, que permita a medio plazo un cambio de modelo desde luego en lo económico pero también en lo político y social.

No hay otro camino.


IzCa
12 de mayo de 2010