jueves, 4 de agosto de 2011

¿POR QUÉ PROVOCAN EL CAOS?


Desde hace años venimos comprobando como la fracción más depredadora y criminal del capitalismo anglo-americano, apoyada, sin apenas fisuras, por el poder militar y mediático de esa expresión del imperialismo provoca el Caos a nivel internacional, incluyendo en algún grado a sus propios territorios.

En esa empresa cuentan con diversos socios a nivel regional o local y casi siempre, de alguna u otra manera, con la coaboración del Estado sionista de Israel, especialmente de sus servicios secretos.

La invasión de Irak y la consiguiente destrucción del entramado institucional y adminisrativo de aquella sociedad, fue la primera gran experiencia de esta “nueva era” del imperialismo.

Hubo quien pensó que los Estados Unidos se habían equivocado de estrategia al no conseguir una victoria militar total en un corto periodo de tiempo, tal como ellos mismos anunciaban que ocurriría. Pero era evidente que ese objetivo que nos contaban era falso, que de lo que realmente se trataba era de destruir las bases sociales de Irak, para imposibilitar su recuperación como Estado soberano en varias decadas, desestabilizar la región, abrir un frente de guerra prolongado que permitiera negocios, y simultaneamente mejorar el poderío militar cualitativa y cuantitativamente.

Esa es desde entonces su política estratégica de una forma cada vez más descarnada.

Los estrategas yankees preveían que con la caida de la Unión Soviética se conformaría un mundo unipolar en el que no habría competencia alguna, en ningun frente, con el imperialismo anglo-americano.

Pero las cosas no han discurrido exactamente así. Hubo un periodo de tiempo en que la historia parecía darles la razón, el poderío de Estados Unidos era incuestionable e indiscutible, la Rusia ex-soviética había caído en manos de una camarilla dirigida por un alcohólico, antipatriota vendido a la CIA.

Latinoamérica, salvo Cuba, estaba en manos de gobiernos entregados al imperio. Europa oriental estaba sumida en profundos procesos de descomposición social y humana, consecuencia del capitalismo neoliberal impuesto; y China en una situación interna y externa compleja, con bastantes incertidumbres.

Pero las cosas desde finales de los noventa del pasado siglo y muy especialmente con la entrada del nuevo, han ido cambiando sustancialmente.

Rusia, recompuso su soberanía y su Estado. En latinoamérica las fuerzas progresistas han ido avanzando de forma significativa, actualmente conforman el gobierno de buena parte de los paises de esa región del mundo.

Pero lo más significativo, en lo que afecta a la cuestión que estamos tratando, China experimentó un avance económico y tecnológico impresionante que la ha convertido formalmente el la segunda economía del mundo, con la segura expectativa de que será la primera en pocos años, lugar que de facto ya ocupa.

Además de ese protagonismo económico, China ha demostrado que tiene un proyecto de relaciones internacionales y de organización global mundial, en él que el multilateralismo está presente, proyecto que avanza de forma importante, ello al margen de todas las críticas que legitimamente se puedan hacer a ese modelo.

Esa es la gran novedad con que la fracción más letal y poderosa del imperialismo yankee no contaba; y lo que le hace reorientar sus estrategias a primeros del siglo XXI.

Estados Unidos ha perdido ya la primacía económica a nivel mundial, es imprescindible recuperarla, para ese sector ultrareaccionario de su bloque dominante, que va progresando, como hemos podido comprobar estos días, en la conquista de la hegemonía política. Y que cuenta, desde luego, con el apoyo militar mayoritario. Recuperar la primacía económica a nivel mundial, para el modelo neoliberal, impuesto a lo largo de estas últimas décadas, es una cuestión vital para la fracción del capitalismo defensora de ese modelo. Sin recuperar ese primacía no puede sobrevivir.

Para ello utilizan los instrumentos en los que sin duda mantiene una clara hegemonía a nivel mundial: el militar, la guerra, el terrorismo, sin renunciar a la acción política y mediática como complemento de la primeras.

Estas actividades guerreristas y terroristas que utilizan aquí y allá, parecieran no tener un patrón lógico, coherente, pero es sólo una primera falsa impresión.

Todo tiene un objetivo, generar una situación de Caos a nivel internacional, para éso utilizan preferentemente acciones terroristas que les permitan influir mediática y políticamente para, llegado el caso, justificar intervenciones militares o cambios de régimen.

Cada vez lo hacen más aceleradamente, porque son muy conscientes de que con el paso del tiempo la situación será más difícil de revertir.

Una opción teórica sería el ataque militar directo a China, pero para eso las cosas no están maduras en ningún terreno. La opción ahora es sembrar el mayor Caos en el tablero mundial.

El atentado de Noruega, asi como la imposición del Tea Party al conjunto del sistema político de Esatdos Unidos para alcanzar un acuerdo que permite subir el techo de la deuda pública estadounidense y por tanto aplazar la suspensión de pagos, son dos claros ejemplos de lo que decimos.

Es la misma mano la que agita las diversas aguas.


La historia de la humanidad ha entrado en una etapa especialmente crítica. La intensificación de la lucha de clases será brutal en los próximos tiempos. Nosotr@s desde luego somos mejores que ellos , pero eso no es suficiente, también hay que ser más capaces. Ganar o perder la guerra en la que nos han metido es determinante para el futuro de la humanidad.

L@s comuner@s supimos enfrentarnos en el siglo XVI al primer proceso de dominación imperial-capitalista, en su etapa mercantil, con carácter global, al mismo tiempo que defendíamos un proyecto soberano, democrático y de justicia social para nuestro Pueblo.

En esta ocasión aportaremos todo lo que podamos y más para conseguir conjuntamente con otros muchos Pueblos del mundo la derrota final del imperialismo.


Luis Ocampo, 2 de agosto de 2011